Por qué es importante comer bien

Escrito por lavida-misma 12-02-2018 en salud. Comentarios (0)

El fenómeno “pico algo rápido, no tengo tiempo”


En los tiempos que corren, las exigencias de la vida moderna se manifiestan en varias facetas de nuestra rutina, dejando huellas muchas veces de manera permanente. Entre los tópicos que más afectados resultan de este hecho, uno de los más relevantes para nuestro correcto funcionamiento es la alimentación.


Para hablar de alimentación, nuestro cuerpo muchas veces es comparado con un auto cuya gasolina es la comida. Salvando las distancias, es importante concebir el cuerpo como una máquina orgánica, cuyas actividades químicas tienen requerimientos que si no son atendidos, puede traer consecuencias graves que te acompañen para el resto de tu vida.


Consecuencia de la mala alimentación


Muchas veces por ignorancia, otras por el exceso de información que circula en la web, la alimentación es víctima de manoseo por parte del público en general. Pero la verdad es que una dieta desbalanceada tiene consecuencias devastadoras a largo plazo, dentro de las que se encuentran las denominadas “enfermedades de la civilización”.


-Obesidad


Quizá la más estigmatizada por ser la más visible en corto plazo, la obesidad es una patología cuyas afecciones van más allá de lo que se ve. El aumento de colesterol, mayor presión sanguínea, la aparición de problemas cardiovasculares a causa de los depósitos de grasa en las arterias son sólo algunas de ellas. Además de la mayor predisposición a contraer diabetes, y del impacto que tiene en la autoestima que muchas veces favorece los cuadros depresivos.



-Sistema inmunológico


La alimentación además es de mayor importancia para que nuestro cuerpo combata los agentes externos y diversas enfermedades en busca del equilibrio, y una dieta desbalanceada puede hacer que el sistema pierda esa capacidad de autorregulación. Señales de esto pueden ser la anemia, la fatiga crónica, los dolores físicos y calambres.


-Anomalías en el descanso



La mala alimentación, además puede verse involucrada en problemas para conciliar el sueño y descansar. El insomnio o el sueño poco profundo a causa de una cena no regulada son algunas de estas problemáticas, y estas a su vez traen innumerables consecuencias en el sistema inmunológico también, además de cambios de humor, depresión y cansancio físico.


Afortunadamente, el cuidado para la correcta funcionalidad del cuerpo está también en nuestras manos y mucho podemos hacer para prevenir todas estas afecciones y llevar una vida lo más equilibrada posible. Entre las medidas básicas a tomar están la moderación en las grasas saturadas, azúcar y sal, y un consumo considerado de carbohidratos, fibra, minerales, vitaminas y antioxidantes.


Para toda actividad que se lleve a cabo, así sea para un simple movimiento como para leer, hablar, limpiar la sangre y emocionarse, el cuerpo realiza procesos químicos y debe estar apoyado por reservas de nutrientes específicos. Y al estar cuerpo y mente estrechamente relacionados, trae también consecuencias en lo psicológico. Si el cuerpo no está bien, la cabeza probablemente tampoco.

En lo que a alimentación refiere, es de vital importancia que se quite el foco de la estética para que sea puesto en donde debe ir: la salud. Tus decisiones sobre lo que comes se verán reflejadas en tu calidad de vida hoy y en tu futuro.


Asesórate y comienza a tener una vida sana!